La Fundadora. María Gay Tibau

Fundación

En la Vigilia de San Pedro de 1870, María y Carmen comenzaron en forma asociada la asistencia a los enfermos con el fin de servir a Dios dándole gloria por medio de la oración y la caridad. Y así se inició el Instituto de las Hermanas de San José, dedicado a la asistencia de los enfermos.

Sus cualificados servicios pronto se hicieron notorios en toda Gerona y en seguida empezó a crecer el número de jóvenes que animadas por el mismo espíritu pedían ingresar en la naciente Congregación. El grupo de María y sus seguidoras recorren de día y de noche las calles de Gerona para asistir a los enfermos, en quienes ven al propio Cristo. Comparten las horas de dolor en los hogares y alivian el sufrimiento a los enfermos y a las familias.

Como se seguía extendiendo la fama de caridad y fortaleza de María, el 12 de julio de 1872 el obispo de Gerona, don Constantino Bonet, les hizo entrega de un Reglamento interno. Eran tiempos difíciles y estaban prohibidas las asociaciones religiosas, perseguían también a los sacerdotes y algunos fueron encarcelados. María Gay y varias compañeras "para salvar la asociación" hicieron su profesión en la Tercera Orden de San Francisco.

En 1876 como la casa donde habitaban era pequeña, se trasladaron a otra más grande que sería y es la casa-madre del Instituto.

En 1880, don Tomas Sivilla, nuevo obispo de Gerona, les permitió inaugurar el noviciado. Allí se formaban las nuevas candidatas en la vida espiritual y apostólica de la Congregación. María Gay Tibau era la Madre y maestra espiritual de todas.